La pelvis (o cadera) tiene posibilidades de inclinarse
hacia atrás, lo cual se llama retroversión
(Figura 6).
Cuando esto ocurre la columna lumbar tiende a borrar su
curvatura. En la práctica es algo así como esconder la
cola. Si hacemos lo contrario, es decir, la pelvis se
inclina hacia delante, se llama anteversión
(Figura 7).
Al revés de lo anterior la
columna lumbar exagera su curvatura, siguiendo con
la misma imagen, es como que sacamos la cola hacia
atrás. Ambas posiciones son incorrectas, la posición
funcional o fisiológica es la intermedia
entre ambos extremos. Tampoco se debe apoyar más en
un lado que en otro. Por ejemplo si nos apoyamos más
en el lado derecho y levantamos la izquierda como
ocurre con el uso del banquito, la columna se desvía
hacia la derecha y para compensar vuelve a desviarse
a la izquierda, con lo cual dibuja una curva con
concavidad hacia la izquierda, que se llama
escoliosis. Es por ello que deben apoyarse
ambos huesos isquiáticos repartiendo el peso por
igual.
Columna
vertebral: La columna vertebral constituye el
principal sostén del cuerpo y se halla en la parte
posterior y central del mismo (Figura 8).
Está formada por
huesos pequeños apilados unos encima de otros, llamados
vértebras. Las vértebras se unen entre
sí por delante por medio de una especie de almohadón
pequeño llamado disco intervertebral, y
por detrás por medio de las prolongaciones articulares.
Individualmente cada vértebra tiene poca movilidad pero
en conjunto la movilidad es grande. La columna vertebral
se asemeja a un edificio de treinta y tres pisos cuyos
sostenes laterales son una gruesa capa muscular
y tendinosa que la rodea. Normalmente la
columna presenta curvaturas que le aumentan su
resistencia por una ley física que dice que una línea
ondulada tiene más resistencia que una línea recta. Es
por ello que las chapas zinc de los techos tienen forma
ondulada. Dicha ley se cuantifica con la siguiente
fórmula: Resistencia = N elevado al cuadrado + 1 , en
donde N es el número de curvas. Por eso la columna que
tiene cuatro curvas tiene una resistencia 17 veces mayor
que si fuera recta (cuatro elevado al cuadrado es igual
a 16 + 1 =17)
Las curvas de la
columna vertebral son:
- Curvatura sacra: curva que
tiene a la altura de las caderas (cifosis
sacra), que es como un paréntesis con la
concavidad hacia delante.
- Curvatura lumbar, como ya
dijimos, tiene una concavidad hacia atrás
(lordosis lumbar).
- Curvatura torácica o dorsal:
se encuentra más arriba, a la altura de la caja
torácica, con la concavidad hacia delante
(cifosis torácica).
- Curvatura cervical: por
último, la zona del cuello o cervical tiene una
curva con la concavidad hacia atrás (lordosis
cervical).
La caja
torácica es una jaula formada por las costillas
que la rodean y terminan uniéndose por delante en un
hueso llamado esternón que se encuentra
en el medio del pecho (Figura 1). En dicha jaula se
hallan el corazón y los pulmones.
Por encima de la
columna cervical se ubica la cabeza,
que “flota” en el extremo superior de la columna.
Entre la cadera y el
tórax (caja torácica), la única unión ósea es la
columna lumbar. Por ello nos asemejamos a esos
restaurantes que giran sobre una columna única central.
Todo el peso de la cabeza, cuello, miembros superiores y
tórax cae sobre la columna lumbar y a través de ella
sobre las caderas. Desde las caderas va hacia la silla
por las tuberosidades isquiáticas. Y
otra pequeña porción del peso se va por los muslos hasta
los pies.
Posición de la columna lumbar: la
curvatura lumbar debe ser normal, está determinada, como
ya se dijo más arriba, por las caderas en equilibrio
sobre las tuberosidades isquiáticas.
Columna y caja torácica: la columna torácica,
como ya lo hemos señalado con anterioridad, dibuja a la
altura del tórax una curvatura cuya concavidad da hacia
delante y su convexidad hacia atrás. Es por ello que si
el guitarrista está como derrumbado hacia delante la
curva torácica se hace más pronunciada y a la persona se
la observa como si tuviera una joroba. Con el pecho
hundido, como la caja torácica se va hacia abajo, se
comprime el abdomen causando perturbaciones en la
respiración. Por el contrario, también suele ocurrir que
el guitarrista tenga una posición como si fuera
“orgullosa”, sacando el pecho, y de esta manera
disminuye la curvatura torácica. Ambos extremos
deben evitarse y se debe adoptar una posición
intermedia. Cabe destacar la íntima dependencia que
tienen estas posiciones con la inclinación de la cadera.
Si la cadera se inclina hacia atrás la columna lumbar se
aplana y la columna torácica se exagera hacia delante.
Si la cadera se inclina hacia delante la columna lumbar
exagera su curvatura con lo cual el tórax se va hacia
atrás y el pecho se adelanta (orgullo del soldado).

Hombros: los hombros forman parte de una
cintura que rodea la parte superior del tórax llamada
cintura escapular. Esta cintura tiene
cuatro huesos: dos clavículas, derecha
e izquierda, y dos omóplatos o
escápulas o paletillas. Por detrás esta cintura se
completa con músculos y tendones que se unen por la
espalda a la columna vertebral (Figura 1). Los hombros
pueden proyectarse hacia delante, como ya hemos señalado
más arriba, con lo cual el pecho se hunde y la espalda
se aboveda.
También dijimos que
puede ocurrir lo contrario, es decir, que los hombros se
van hacia atrás, con lo cual el pecho sobresale y las
paletillas tienden a unirse por la espalda. Y reiteramos
que es la posición fisiológica o funcional la
que está entre ambos extremos. Lo mismo que
dijimos con el tórax se puede decir con los hombros:
cuando la pelvis se inclina hacia atrás la columna
lumbar se aplana y los hombros se van hacia delante.
Cuando la pelvis se va hacia delante la curva lumbar se
exagera y los hombros se van hacia atrás.
A veces es
solamente un hombro el que se va hacia delante,
como ocurre con el hombro derecho de los guitarristas y
esto no es beneficioso. También suele
ocurrir que el hombro se levante, suele ocurrir también
en el lado derecho de los guitarristas. Si junto al
movimiento de elevación del hombro derecho ocurre un
movimiento contrario, es decir hacia abajo del
izquierdo, la columna torácica se dobla hacia la
izquierda (escoliosis), lo cual puede
traer trastornos. La posición funcional de los hombros
debe ser intermedia entre el adelantamiento y el
retroceso, además “caer” por su propio peso
relajadamente.
Cabeza y cuello: el cuello tiene una
forma aproximadamente cilíndrica y une la cabeza con el
tórax. Por su interior pasan estructuras muy importantes
que vinculan la cabeza con el resto del cuerpo, vasos
sanguíneos que llevan alimento al cerebro y demás
órganos, nervios que llevan información tanto desde el
cerebro hacia el resto del organismo (nervios
motores) y también al revés (nervios
sensoriales). Es por ello que la
posición funcional del cuello es muy
importante: el cuello tiene como sostén la
columna vertebral cervical que, como ya hemos señalado,
debe tener una curvatura con la concavidad hacia atrás
(Figura 8). El guitarrista habitualmente
inclina el cuello hacia la izquierda rotando la cabeza
para mirar el diapasón, en casos más raros puede también
inclinarse hacia delante para ver su mano derecha o bien
porque es corto de vista. En estos casos el cuello
pierde su curvatura y la columna comienza a
rectificarse, con lo cual la resistencia disminuye a la
mitad (recordemos que el cuello tiene una sola curva por
lo tanto uno elevado al cuadrado más uno es igual a dos,
quiere decir que la curva aumenta la resistencia del
cuello al doble), esto hace que el peso de la cabeza
actúe comprimiendo el doble de lo que tiene que hacerlo
y la consecuencia es una disminución de la altura de las
vértebras y un compresión exagerada de
los discos intervertebrales que terminan saliéndose de
lugar (hernia de disco). Cuando el
disco se hernia lo hace a la altura de un orificio por
donde salen los nervios que llegan hasta los miembros
superiores, por eso los síntomas de hernia de disco son
captados por el guitarrista en el miembro superior
izquierdo, como ardor, pérdida de sensibilidad, atrofia
muscular, etc.
Además la inclinación
del cuello puede ocasionar una contractura
de los músculos que lo mueven, especialmente de los
músculos llamados escalenos anterior y
medio, entre los que circulan los vasos que dan vida al
miembro superior. Esto puede traer también compresión de
dichos vasos con hinchazón de la mano.
La cabeza
se apoya en la punta de la columna vertebral y por su
propio peso tiende a caer hacia delante, quedando la
pera pegada al cuello, hecho que se suele observar
cuando un individuo se duerme sentado. La
posición fisiológica de la cabeza es aquella
que permite que el rostro se coloque mirando hacia
delante. En general el ángulo de la cabeza debe permitir
ver hacia delante y ligeramente hacia abajo en un ángulo
entre cinco y cincuenta grados. El ideal es 23º. Es por
ello que debemos adecuar el monitor o el atril a una
altura tal que permite lograr ese ángulo y la distancia
que se debe colocar debe ser mayor a 70 centímetros,
entre los ojos y el atril (esta es la distancia en la
cual los ojos descansan), para ello habrá que adecuar
los anteojos o agrandar las notas lo necesario, lo mismo
con las letras del monitor.
Miembro
superior derecho: ya hablamos del
hombro, que es la zona de la raíz de los
brazos. En el lenguaje común se le
llama brazo a todo el miembro superior. En el lenguaje
médico se le llama brazo a la parte que va desde el
hombro hasta el codo. Por lo tanto el antebrazo
es la zona que va desde el codo hasta la muñeca y de la
muñeca en adelante se halla la mano. Ya hemos hablado de
la posición funcional o fisiológica del hombro, ahora le
toca el turno al codo. El codo, como lo
dijimos al principio, tiene un tope para extenderse (se
llama extensión al movimiento que aleja
el antebrazo del brazo), esto es debido a la forma que
tiene el hueso cúbito, una especie de pico llamado
olécranon, que lo frena y no le permite ir más allá de
los 180º (ángulo plano). Luego, al acercarlo nuevamente
al brazo, este movimiento se llama flexión,
puede llegar hasta poco menos que unos 45º. La
posición ideal, es decir funcional, es de 90º, lo cual
es lo mismo que decir un ángulo recto.
Además, el codo debe
permanecer al costado del cuerpo y el brazo (en su
significado médico, es decir, la parte que va del hombro
al codo) debe caer perpendicularmente al suelo (Figura
1).
Antebrazo:
el antebrazo, además de extenderse y flexionarse, puede
rotar sobre sí mismo. La rotación que lleva la palma
hacia arriba se denomina supinación (de
“súplica”) y el movimiento que lleva la palma hacia
abajo se llama pronación. Entre ambos
extremos se ubica la posición fisiológica del antebrazo,
es decir a mitad de camino entre la pronación y
la supinación extremas. Además la orientación
que adquiere con el codo en un ángulo de noventa grados
es hacia delante y un poco hacia dentro, acercándose al
eje central del cuerpo.
Muñeca: la muñeca
es la articulación que une el antebrazo a la mano.
Goza de movimientos de flexión (la
palma se acerca a la cara superior del antebrazo) o
de extensión (la mano se aleja de
la posición anterior y tiende a doblarse hacia su
dorso). También puede moverse hacia los costados: si
se dobla hacia el lado del pulgar se llama
flexión radial y si se dobla hacia el lado
del meñique, flexión cubital. La
posición fisiológica de la muñeca (Figura 10) es
aquella que permite que los tendones que pasan a su
alrededor trabajen en forma ideal con el menor roce
posible: la mano está doblada hacia su dorso,
en un ángulo de unos treinta y cinco grados,
y hacia el lado del meñique, en un ángulo
entre quince y veinte grados, de tal modo que
el eje del antebrazo se continúa con el eje
del dedo medio. Para obtener de manera
práctica la posición funcional o fisiológica de la
muñeca podemos dejar caer por su propio peso el
miembro superior al costado del cuerpo y allí la
muñeca adquiere la posición fisiológica.

Mano:
la mano esta formada por dos partes, una es el
cuerpo de la mano, que tiene una
forma semejante a una espátula, y la otra la
constituyen los dedos.
-
El cuerpo de la mano en
posición funcional debe
tener la forma de un cucharón,
con la palma cóncava y el dorso
convexo. El cuerpo de la mano tiene
dos arcos bien marcados uno de ellos se
encuentra a la altura del talón de la mano
(llamado arco carpiano) y es cóncavo hacia
el lado de la palma, y el otro, a la altura
de la raíz de los dedos, es menos marcado
(arco metacarpiano), y también cóncavo hacia
el lado de la palma. Estos arcos se forman
por la tensión normal de los ligamentos que
lo sostienen y por acción del acortamiento
de los músculos correspondientes (músculos
intrínsecos de la mano). Son de fundamental
importancia para el buen funcionamiento de
la mano y de los dedos.
-
Los dedos: el
pulgar se diferencia de los otros
cuatro dedos por encontrarse en oposición a
ellos y por tener una falange menos. Se
coloca por delante de la palma un poco por
fuera del dedo índice con el cual forma una
cruz. La posición funcional del pulgar es
ésta que acabo de describir. Los demás dedos
se pueden describir en general explicando
sólo uno de ellos.
El índice se halla
ligeramente flexionado, consta de
tres segmentos llamados falanges.
La falange que forma la raíz del dedo,
falange proximal, emerge
desde el borde del cuerpo de la mano
dibujando un ángulo de unos cuarenta y cinco
grados con respecto a la palma, la falange
que le sigue, llamada falange media,
se articula con la falange proximal formando
un ángulo cercano a los noventa grados; la
falange de la punta del dedo,
falange distal, forma el ángulo
menos pronunciado, casi plano. Esta es la
posición fisiológica del dedo índice, el
cual se cruza con el pulgar.
El dedo medio tiene una
posición funcional similar pero su punta se
halla ligeramente más cercano a la palma.
Lo mismo con el anular, en
el cual la punta se halla más cerca,
todavía, de la palma que el dedo medio.
Por último el meñique, cuya
punta se halla aún más cerca de la palma que
el anular, de tal modo que entre sus puntas
se dibuja una línea continua.
Hasta aquí hemos hablado de la posición
fisiológica de las distintas partes del cuerpo del
guitarrista pero sin guitarra. Ahora
intentaremos describir la posición
fisiológica con guitarra.
Posición fisiológica o funcional
con la guitarra
Los guitarristas
salidos de las academias y conservatorios, es decir,
aquellos con una formación clásica, en general
adoptan las posiciones que sus maestros les enseñan,
esto es, con un banquito elevando
el pie izquierdo y la guitarra colocada en el muslo
del mismo lado. En cambio, los guitarristas que se
forman “en la calle” o guitarristas populares, que
no reciben una enseñanza académica, adoptan la
posición que su organismo “les demanda”.
En mis
observaciones he notado que, en general, el
guitarrista popular tiene dos posiciones
entre las cuales fluctúa: una es la guitarra apoyada
en la pierna derecha, en la concavidad que queda
entre la convexidad mayor y la menor, y después de
un tiempo variable, aproximadamente cada cinco
minutos cambia a otra, que es la de colocar la
guitarra apoyada por su convexidad mayor en la
pierna derecha o bien sostenerla “en el aire” en
posición tal que ambos miembros superiores se hallan
en posición ideal cercana al eje del cuerpo.
He experimentado
muchas posibilidades para adaptar el cuerpo a la
guitarra respetando la posiciones fisiológicas,
además hay múltiples formas de colocar la guitarra
respetando dichas posiciones. Actualmente estoy
usando una correa ergonómica en forma de Y
con la cual sostengo la guitarra, la cual queda en
la posición que describí en los guitarristas no
académicos en segundo término. Esta es la posición que voy a
describir con más detalles a continuación:
Con respecto al plano frontal si nos miramos en
un espejo, la guitarra tiene que tener una
inclinación de 45º con respecto al plano del
piso (Figura 11). Esto permite que el hombro
derecho no tenga que elevarse para poder colocar
el brazo, antebrazo y mano sobre las cuerdas.

Si pusiéramos una cámara de
filmación en el techo veríamos que la
guitarra tiene una inclinación desde atrás hacia
delante y hacia la izquierda (Figura
12), de tal modo que el mango dibuja un
ángulo de unos cuarenta grados con respecto al
pecho del guitarrista. Esta inclinación
permite que el hombro derecho pueda ubicarse en
posición fisiológica, es decir, relajado y en
posición intermedia entre el adelantamiento o la
ubicación muy por detrás. Cuando la guitarra se
pone paralela al pecho, el hombro derecho
necesariamente debe llevarse hacia delante para
poder ubicar la mano cerca de las cuerdas. Esto
trae, con el tiempo, contracturas y trastornos
en el hombro.

Posición del miembro
superior derecho con guitarra: ubicada
la guitarra de manera inclinada, como ya hemos
dicho anteriormente, en un ángulo cercano a los
cuarenta grados con respecto al plano del pecho,
el hombro se puede ubicar en posición
fisiológica, en el lugar que tiene que estar
cuando está en reposo. No se puede cumplir con
la posición fisiológica del brazo (palabra usada
en su significado médico), pues el mismo debe
alejarse del costado del cuerpo y adelantarse
para poder “envolver” la guitarra. El
antebrazo se apoya en la caja de manera
variable según el tamaño de cada persona. Si
tiene un miembro superior muy corto puede que el
codo quede a la altura del borde de unión de la
tapa armónica con el aro. En general, el
codo queda un poco por fuera de dicho
borde y el antebrazo se apoya por su cara palmar
sobre la tapa armónica. La muñeca
derecha debe permanecer recta, de tal
modo que el eje del antebrazo coincida con el
eje del dedo medio, es decir en la posición
fisiológica o funcional de la muñeca
El
dorso de la mano forma un ángulo cercano a los
35º con respecto al dorso del antebrazo.
Los dedos en esta posición se flexionan solos
sobre las cuerdas. El pulgar ubicado en forma
tal que “amenaza” con cruzarse con el dedo
índice aborda las cuerdas graves de manera
lateral por su borde externo. Al estar
flexionados los dedos índice, mayor, anular y
meñique, alinean sus puntas que quedan a la
misma altura.
Posición del miembro superior izquierdo:
como el mango está inclinado hacia arriba y
hacia delante, prácticamente se encuentra debajo
de la línea de nuestra visión, con lo cual no
sería tan peligroso para el cuello mirarlo, como
cuando se ubica la guitarra sobre la pierna
izquierda. De cualquier modo no es recomendable
hacerlo y debemos tratar de ubicar los dedos “al
tanteo”. Tenemos posibilidades reales de
llevarlo a cabo exitosamente pues nuestro
sistema nervioso tiene receptores que son
capaces de orientar los dedos sin necesidad de
mirarlos.
El
hombro izquierdo debe permanecer en su
lugar de reposo (Figura 9). El brazo
se adelanta, el codo pende por
su propio peso, el antebrazo se
alinea con el eje del dedo medio, y se trata de
mantener la posición fisiológica de la muñeca
todo lo que sea posible (Figura 14). Sería algo
así como un rondó donde el tema principal es la
posición fisiológica y los temas variados que se
intercalan son todas las demás posiciones
posibles. En suma siempre hay que volver
a la posición funcional en cuanto se pueda.

Para concluir
quiero dejar bien en claro que no solamente cuenta
la posición fisiológica para tocar mejor y prevenir
las enfermedades por sobreuso, sino que además se
deben planificar con sumo cuidado los
tiempos de descanso entre sesión y sesión
de entrenamiento.
La
posición ideal no debe ser seguida “a
rajatabla” y quedarse “duro” como si fuera una
estatua, sino por el contrario tiene que ser una
guía sobre la cual se oscila permanentemente en
forma completamente relajada. Cada tres o cuatro
minutos conviene hacer un break de un minuto,
durante el cual se hacen movimientos de relajamiento
y respiración tranquila. Después de media hora de
estudio es conveniente hacer un intervalo mayor y
levantarse de la silla y caminar.
Reproducido con permiso expreso del autor (Dr.Carlos
Rubén Gómez.)
